
jueves, 22 de diciembre de 2011
De las bibliotecas y su sucursal en la escuela de educación

miércoles, 21 de diciembre de 2011
No es país para idiotas...
Desgraciadamente este país sí es para idiotas. Es más, está hecho a medida. Por cierto, aquí y antes de que sea tarde, quiero hacer un inciso. Para los que sollozáis de cómo va el país, de la política en general y de su "clase" en particular; me cago en vuestra puta madre. Ignorantes. Borregos. Dejad de seguir a Belén Esteban en twitter y empezad a seguir la política. Muchas de las oportunidades laborales, económicas y sociales que tengáis derivan de ella. Casi se me olvida... ¡Gracias por convertir la desidia intelectual, la ignorancia y la indolencia en canon del español del s. XXI!
Prohibamos los toros. ¡Qué salvajismo! Pero sigamos con un sistema educativo pensado para maquillar las miserias de cara al exterior de informes como el de Pisa. Las prohibiciones de las corridas de toros o luchar por fumar y joder al que no lo hace sí merecen todo el énfasis de la sociedad. Son los asuntos realmente importantes y esenciales. Visionarios.
Estos párrafos, o parrafada sin más, es fruto de ver el discurso de investidura a la Presidencia y el posterior debate, íntegro. Es algo trastornante a la vez que confuso. También tiene un efecto disuasorio en la masa social. A veces pienso que es algo producido a conciencia. Al fin y al cabo, la información y la cultura son libertad, y para un político medio o, en este caso, mediocre, la libertad es algo que temer y mucho. Seamos realistas, en este país, a pesar de que el Debate es fruto de unas elecciones anticipadas por la precaria situación socioeconómica, si a las 16 horas le contraprograman "Salvame Diario", el duelo ni se plantea.
Tristemente, el sistema electoral español funciona de maravilla. Y es que como en su día dijo Maura "cada pueblo tiene el gobierno que se merece". De un país instaurado en la dejadez más absoluta, en constante cisma por cosas como la "memoria histórica", "la ley antitabaco", etc. qué se puede esperar. En la clase política existe la corrupción y la camaradería que nace del pueblo. Y al pueblo no le parece ni bien ni mal, sencillamente se desentiende. Tienen suficiente con un quejido desganado referente a la infame actuación política soltado en alguna convención social/familiar. Más por aparentar que por el interés real.
Alguno os paráis a pensar que le otorgáis la capacidad de decidir las condiciones de trabajo de vuestra familia y por tanto posibilidades económicas, las oportunidades escolares de vuestros hijos y el bienestar en general a personas de las que durante años y años no os preocupáis lo más mínimo en qué andan metidos. Qué ley se entretienen en votar o derogar que os afecta directamente. Qué hacen con el dinero que recaudan de vosotros mismos. Es que os están robando en vuestras narices y no sucede nada.
También quiero agradecer a los que "apoyaron" la "revolución social" del 15M. Algo que pudo haber sido muy beneficioso y que terminó invadido por los que les gusta simplemente acampar en la calle, bien porque no tienen otro sitio de antemano, bien porque así pueden descuidar sus responsabilidades en beneficio de las horas de sueño y de hacer amistades. Gracias. Y gracias al resto por permitirlo. Demostrásteis una vez más porqué teniamos el gobierno que teníamos y porqué tenemos el que tenemos.
Tenemos un gobierno donde reina la gilipollez extrema. Se pasan los días dirimiendo la paridad gubernamental de sexos, leyes antidescargas, toros, tabaco... ¿Para qué un mejor sistema educativo? ¿Para qué una ley electoral justa? ¿Para qué un régimen político justo y donde a cada uno se le exijan responsabilidades via judicial? Y ya puestos... ¿Para cuándo un medio de información que panfletos ya hay suficientes? ¿Para cuándo una televisión, sin más? ¿Para cuándo el Estado de Bienestar? ¿No es un derecho el trabajo y la vivienda? ¿Por qué nadie la exije?
Seguid alienados en no sé muy bien qué. Ya no sé si pensar que realmente la población de medio mundo es retrasada mental y la otra mitad enarbola la bandera de la maldad. Viendo como todo se va a la mierda. Unos por comodidad y otros por ignoracia. El resto, por conveniencia. Y dicen que estamos en la mejor época para vivir de la humanidad. Me faltan motivos para creer en un futuro mejor. Con el tiempo creo, que simplemente me faltarán motivos para creer que haya futuro para muchos, entre los que posiblemente me vea obligado a incluirme.
En realidad pensaba destripar el Debate de Investidura. Mi consciencia me impedia dar pábulo a la demagogía. Y desgraciadamente para todos, los que le interesan y los que no, quitando la demagogía no hay debate. Sólo podría haber escrito alguna parida, o muchas; en cualquier caso mas de las que debería haber habido. Muchas de Rosa Díez, varias de Lara. Un poco de cordura de Durán i Lleida empañado por el nacionalismo bobalicón. La vida sigue igual.
viernes, 16 de diciembre de 2011
Puentes de papel
Esta entrada viene a colación de un trabajo de estos de la facultad en los que dices, are you fucking kidding me? Poniendo un poco en antecedentes aclaro que la asignatura se llama PUENTES y que está en el último año de carrera. ¿Qué podrías esperar de tal asignatura? Pues bien, ya me autorrespondo: esperas terminar sabiendo hacer un puto puente. Pero no podía ser así, es mucho mejor dar una introducción y como trabajo (que es la parte principal de la asginatura) las mayores chorradas posibles.
Un cálculo estructural pensaréis algunos, análisis a fondo de tipologías de puentes maquinaréis otros. Pues no, este gran profesor, los temas que acepta son las mayores gilipoyeces imaginadas para un trabajo de quinto de caminos. Una maqueta de un puente. Ésta si le pareció mucho más adecuada para el contenido de la asignatura, algo totalmente razonable. Pero algunos consideraréis que no es para tanto, pues bueno, estás "haciendo" un puente de papel/madera/carton/mierda, pero es que llegó a aceptar un cuadro... Sí, un puto cuadro pintorrejeado, colocándole su máxima nota. Está claro que si sabes hacer un cuadro de un puente es que eres ingeniero de caminos!
Puedes llegar a la conclusión de que este cabroncete no tiene muchas ganas de tener competencia luego en el mercado laboral, puesto que es director de una empresa. Pero para poder tener coartada echa la culpa al sistema por nuestra falta de conocimientos para dar esa asignatura, en lo cual lleva su razón, que los mamarrachos que hacen los planes de estudio deben estar bien pagados, pero eso no puede valer de escudo para tomar como despecho su asignatura y putearnos a los que la cursamos para "joder" a sus colegas.
Con esta pobre pero esperanzadora vuelta espero ir cumpliendo el objetivo del blog, lapidar.
El Deseado
jueves, 15 de diciembre de 2011
Un maestro de la lapidación

Ayer por la tarde estuviste a punto de matarme. Cabrón. Un descuido trágico puede tenerlo cualquiera, por supuesto. Pero ése no fue tu caso. Tomaba tranquilamente una curva cerca de mi casa, a poca distancia del puente de piedra y el bar de Marcelino, y apareciste de frente con tu Seat Ibiza negro -creí ver que estaba tuneado, pero no me dio tiempo a confirmarlo-, a más de cien kilómetros por hora en un lugar señalizado para sesenta. Ignoro el motivo de que pisaras la continua. Quizá la música que tal vez llevabas a toda pastilla te ponía caliente, haciéndote perder el sentido de la realidad de las cosas.
Quizá atendías por el teléfono móvil una llamada de tu churri, o estabas presionando el encendedor del coche para encender un pitillo. Puede ser, también, que la velocidad excesiva te hiciera perder un instante el control en la curva; aunque imagino que, tal como eres, esto último no lo admitirías nunca. Igual que tus coleguis y todas tus perras castas, tonto de mierda, te consideras un virtuoso del volante y rey indiscutible de esas carreteras por las que siempre circulas por encima del límite, pegado al guardabarros del coche inmediato y adelantando por la derecha.
El caso es que ayer por la tarde, figura del asfalto, pasaste más de un metro la continua y me viniste encima por el morro. Te encontré de pronto delante, tan cerca que tuve ocasión de ver tu careto: unos treinta años, cara de cenutrio bajuno, pelo muy corto y flequillo engominado en forma de cresta. Para resumir, uno de esos pavos que tecleas en Google las palabras macarra, bajuno y poligonero, y salen tu foto de carnet y la de la madre que te parió. Te asustaste, confiésalo, porque pegaste un volantazo mientras chirriaban tus neumáticos; y entre eso y mi desesperada maniobra para eludirte hubo tiempo de que volvieses a tu carril, pasando a dos metros de mi faro izquierdo.
Te fuiste de rositas, supongo que a la misma velocidad, en busca de otro a quien endiñársela. Dejándome con una doble frustración, fruto del primer impulso: no tener veinte años y la seguridad necesaria para dar la vuelta al coche y perseguirte hasta la primera gasolinera, y no llevar en el maletero una escopeta con plomos del doce. Ahora, en frío, me alegro de que no se diera ninguna de esas circunstancias; pero el reconcome de la frustración sigue dándome retortijones en la memoria. Por eso te dedico esta página.
A ver si te lo explico clarito, tonto del culo. Ya han estado a pique de matarme antes, varias veces. Igual se te hace raro; pero aparte el coche tuneado y la discoteca hay vidas que, si las administras y tienes suerte, dan algo de sí. Antes de que nos cruzáramos ayer por la tarde, asómbrate, me quisieron poner mirando a Triana con diversas herramientas y en varios idiomas. Fulanos negros, blancos, amarillos, cobrizos, o mitad y mitad. De todo, oyes. Te lo juro. Unos por casualidad y otros con ganas. Hasta en cierta ocasión, de jovencito, un fulano como un orangután empezó a tirarme navajazos en un puticlub de El Aaiún, y yo no tenía con qué; y si no llega a intervenir mi amigo el teniente Albaladejo rompiéndole la cara, me quedo allí listo de papeles.
Todavía trago saliva al acordarme. Pero no sólo personas, ojo. Una vez, volando entre Larnaca y Beirut -que están un poco más allá de Fuenlabrada-, pegó un rayo en el avión. No veas el acojone. Y hasta el mar, que es muy borde cuando se cabrea, lo intenta alguna vez. Imagínate: yo blasfemando, mojado hasta el ombligo y con las uñas sangrando, y él dale que te pego, viento y olas que te rilas. Pero tengo suerte, tío. Y aquí me tienes. Contándotelo.
Comprenderás, considerado eso, que habría tenido mucha guasa no palmar en Sarajevo ni en el golfo de León, por ejemplo, para que tú me dieras matarile en la curva del bar de Marcelino. Llevándome además, como última imagen, no un paisaje bonito, un cuerpo de mujer o el rostro de amigos y gente querida, sino tu estúpida cara de cretino con cresta engomada saltándose la continua. Haber visto en dos absurdos segundos mi vida -o la de cualquier ciudadano al que el azar hubiese puesto en mi lugar en ese momento- interrumpida, rota, truncada, aniquilada por un cateto irresponsable que perdía el control del volante porque iba con prisa por recoger a su Yenifer, pasado de copas o de lo otro, se creía Fernando Alonso con un Ferrari, o conducía distraído y rascándose los huevos. Así que, mira. Como soy un fulano más bien correoso, poco inclinado a poner la otra mejilla y a la compasión hacia quien no la merece, espero que no te tomes a mal, dadas las circunstancias, dos detalles personales: que me cisque en tus muertos más frescos, y que desee con toda sinceridad, ya que amas la emoción automovilística, que uno de estos días pongas el coche a doscientos cuarenta, o lo que dé de sí, y te estampes contra una pared. Chof. Tú solo, o sea. Sin implicar a nadie. Hijo de la gran puta.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Género y Génera

Queridos y queridas lectores y lectoras de este blog que dichosos y dichosas cada día os disponéis a dejar por cinco minutos vuestras tareas para dedicarlos a leer nuestras tonteridas, esta entrada está dedicada a vosotros y vosotras, aunque sé que sois pocos y pocas.