jueves, 22 de diciembre de 2011

De las bibliotecas y su sucursal en la escuela de educación


Últimamente estamos que lo tiramos. Ya es hora de que la gente empiece a seguir este blog, al menos para preguntarse quiénes son esos desgraciados que dicen pestes de tal o cual cuestión, y el primer paso para ello es publicar entradas a cascoporro.

Por otro lado, también sé que puede que en los últimos tiempos me esté colando y soy consciente de que puedo cansar cabezas, así que en esta entrada seré más breve, o al menos lo pretenderé. Como veo que mi colega en la última entrada habla de temas más generales de este ilustre y rancio país, yo me centraré en algo más particular y que me incumbe de una manera más directa a mí, como suelo acostumbrar. Esto es lo bueno de que escriba más de una persona en un espacio, la diversidad temática. En este caso haré una pequeña exposición personal sobre un tema particular: la biblioteca y el servicio de la misma que se sustenta con el dinero de mi matrícula y de otras tantas.

Con esto, aparte de esgrimir un pequeño desahogo, también pretendo informar sobre un rinconcillo de esta, nuestra ciudad, donde one more time, las cosas se hacen de esa manera tan particular que nos dan ganas de vomitar.

Me gustan las bibliotecas, lo que aportan me parece un acto social digno de reconocimiento. Se ofrecen libros, documentos audiovisuales, espacios para el estudio, lectura o relax, recursos tecnológicos, etc., y todo ello de manera que sea asequible para la mayor parte de la comunidad.
Pero si hacemos algo, vamos a hacerlo bien, por favor. Y ahora, consciente de lo repetido que puedo llegar a ser, tengo que hacer referencia la Facultad de CC. de la Educación de Granada. Sé que ya me estoy sobrando con la facultad y la UGR, pero macho, es que no dan pie con bola.

Resulta que érase que se era que existía en otro tiempo una biblioteca en la facultad que, no engañamos a nadie si decimos que falta le hacía una buena reforma, ya que sus instalaciones se hacían mayores y el espacio se quedaba pequeño.

Como no sé quién gestiona todas estas cosas en realidad (aunque podría dar una lista de carácter burocrático, de esas que no te aclaran nada), diré que un buen día se le ocurrió a alguien no reformar la biblioteca, sino crear un edificio adjunto a la facultad que acunara una nueva biblioteca en sustitución de la otra maltrecha y vieja de la gozábamos, aunque creyéramos que no era así. Hasta aquí todo parece cojonudo. Pero, ¿hay algo que sea totalmente cojonudo en este mundo exceptuando el petit-suisse de chocolate?

Todo comenzó con encontrarnos cierto día con el acceso cortado a la vieja biblioteca. La nueva estaba en construcción. ¿Qué supuso esto? No teníamos biblioteca. ¡BIEN!
Como si fuera el mismo Gallardón el que gestionase las obras, las que se ocupaban de construir nuestro nuevo espacio bibliotecario se alargaban y se alargaban; no quiero hacer la cuenta del tiempo que nos tiramos con una biblioteca imaginaria...

Pero llegó el gran día, el nuevo hijo de la UGR la Fac. De CC. de la Educación venía al mundo. Aunque a la mayoría le sudó la polla el asunto, muchos estábamos expectantes por ver qué nos "regalaba" la universidad, esperando que mejorara tiempos pasados, y en un principio todo pareció indicar que así fue.
La nueva biblioteca contaba con más espacio, dos plantas, ordenadores con conexión a la red instalados en su mismo espacio (que más tarde se convertirían en los únicos disponibles en la facultad; otro día hablaremos de lo que pasó con la salsa de informática de acceso libre) , más libros, más recursos, acceso directo desde el edificio principal... En fin, parecía que el cambio había sido para mejor y, como no quiero ser excesivamente kafkiano, a partir de ahora seré breve.

Si en un principio estábamos contentos con la biblioteca, con el paso del tiempo (no mucho) nos dimos cuenta de los errores cometidos, que simplemente enunciaré por guiones (no son muchos pero joden el funcionamiento de una biblioteca, a no ser que entendamos el concepto de "biblioteca" como "sitio donde se acude para probar la intensidad de tus cuerdas vocales y asuntos varios relacionados con pollas en vinagre"):

- Si ponemos los ordenadores en uno de los accesos al edificio, va a ser difícil que por allí haya silencio. Se juntan los subnormales estudiantes de grado haciendo trabajitos con la gente que entra desde fuera con los decibelios propios todavía del mundo exterior.

- Si para mandar callar a un grupo numeroso de gente que está a cincuenta metros utilizamos un "ssshhh" a lo mejor puede que no haga efecto, vamos, digo yo.

-Si ponemos dentro de la misma biblioteca una sala destinada a que la peña se reúna para hacer trabajos y además se especifica que se puede hablar dentro de ella, lo suyo es que la aislemos acústicamente del resto de las instalaciones o por lo menos, que engrasemos la puerta para que no parezca que cada vez que se abre y se cierra estén matando a un cerdo. A todo esto hay que añadirle el detalle anterior de los decibelios; se ve que esa sala también es mundo exterior, amén del olor a humano (humano que no conoce el jabón) que hay por allí.

- Si buscas un libro por la página oficial, vas donde te indica y no está, preguntas en información y buscan en la página oficial para decirte dónde tienes que ir, de poco sirve.

- Si no hay personal para cubrir cada rincón de la biblioteca y evitar que retrasados vayan a dar por culo a la gente que realmente acude a la misma para sacar partido de los recursos que ofrece, en vez de construirla, gastad el dinero en putas.

- En definitiva y como decían los "No me pises que llevo chanclas" (qué añejo suena): "si no sabes torear pa que te metes".


Por ahora esto es todo. Podría haberme detenido más con este tema, pero aparte de no solucionar nada con ello, ya empiezo a ser cansino. A pesar de esto, tengo más entradas pendientes de publicación y las dosificaré, aunque no mucho.

Suerte con la lotería, si es que habéis metido y creéis en la suerte. Yo no creo y pienso que meter en lotería es perder dinero, pero allá cada cuál con su vida y sus cuartos.

Volveré.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

No es país para idiotas...

Casi parafraseando a la película "No es país para viejos", que igualmente podría haber dado nombre al sainete.

Desgraciadamente este país sí es para idiotas. Es más, está hecho a medida. Por cierto, aquí y antes de que sea tarde, quiero hacer un inciso. Para los que sollozáis de cómo va el país, de la política en general y de su "clase" en particular; me cago en vuestra puta madre. Ignorantes. Borregos. Dejad de seguir a Belén Esteban en twitter y empezad a seguir la política. Muchas de las oportunidades laborales, económicas y sociales que tengáis derivan de ella. Casi se me olvida... ¡Gracias por convertir la desidia intelectual, la ignorancia y la indolencia en canon del español del s. XXI!

Prohibamos los toros. ¡Qué salvajismo! Pero sigamos con un sistema educativo pensado para maquillar las miserias de cara al exterior de informes como el de Pisa. Las prohibiciones de las corridas de toros o luchar por fumar y joder al que no lo hace sí merecen todo el énfasis de la sociedad. Son los asuntos realmente importantes y esenciales. Visionarios.

Estos párrafos, o parrafada sin más, es fruto de ver el discurso de investidura a la Presidencia y el posterior debate, íntegro. Es algo trastornante a la vez que confuso. También tiene un efecto disuasorio en la masa social. A veces pienso que es algo producido a conciencia. Al fin y al cabo, la información y la cultura son libertad, y para un político medio o, en este caso, mediocre, la libertad es algo que temer y mucho. Seamos realistas, en este país, a pesar de que el Debate es fruto de unas elecciones anticipadas por la precaria situación socioeconómica, si a las 16 horas le contraprograman "Salvame Diario", el duelo ni se plantea.

Tristemente, el sistema electoral español funciona de maravilla. Y es que como en su día dijo Maura "cada pueblo tiene el gobierno que se merece". De un país instaurado en la dejadez más absoluta, en constante cisma por cosas como la "memoria histórica", "la ley antitabaco", etc. qué se puede esperar. En la clase política existe la corrupción y la camaradería que nace del pueblo. Y al pueblo no le parece ni bien ni mal, sencillamente se desentiende. Tienen suficiente con un quejido desganado referente a la infame actuación política soltado en alguna convención social/familiar. Más por aparentar que por el interés real.

Alguno os paráis a pensar que le otorgáis la capacidad de decidir las condiciones de trabajo de vuestra familia y por tanto posibilidades económicas, las oportunidades escolares de vuestros hijos y el bienestar en general a personas de las que durante años y años no os preocupáis lo más mínimo en qué andan metidos. Qué ley se entretienen en votar o derogar que os afecta directamente. Qué hacen con el dinero que recaudan de vosotros mismos. Es que os están robando en vuestras narices y no sucede nada.

También quiero agradecer a los que "apoyaron" la "revolución social" del 15M. Algo que pudo haber sido muy beneficioso y que terminó invadido por los que les gusta simplemente acampar en la calle, bien porque no tienen otro sitio de antemano, bien porque así pueden descuidar sus responsabilidades en beneficio de las horas de sueño y de hacer amistades. Gracias. Y gracias al resto por permitirlo. Demostrásteis una vez más porqué teniamos el gobierno que teníamos y porqué tenemos el que tenemos.

Tenemos un gobierno donde reina la gilipollez extrema. Se pasan los días dirimiendo la paridad gubernamental de sexos, leyes antidescargas, toros, tabaco... ¿Para qué un mejor sistema educativo? ¿Para qué una ley electoral justa? ¿Para qué un régimen político justo y donde a cada uno se le exijan responsabilidades via judicial? Y ya puestos... ¿Para cuándo un medio de información que panfletos ya hay suficientes? ¿Para cuándo una televisión, sin más? ¿Para cuándo el Estado de Bienestar? ¿No es un derecho el trabajo y la vivienda? ¿Por qué nadie la exije?

Seguid alienados en no sé muy bien qué. Ya no sé si pensar que realmente la población de medio mundo es retrasada mental y la otra mitad enarbola la bandera de la maldad. Viendo como todo se va a la mierda. Unos por comodidad y otros por ignoracia. El resto, por conveniencia. Y dicen que estamos en la mejor época para vivir de la humanidad. Me faltan motivos para creer en un futuro mejor. Con el tiempo creo, que simplemente me faltarán motivos para creer que haya futuro para muchos, entre los que posiblemente me vea obligado a incluirme.

En realidad pensaba destripar el Debate de Investidura. Mi consciencia me impedia dar pábulo a la demagogía. Y desgraciadamente para todos, los que le interesan y los que no, quitando la demagogía no hay debate. Sólo podría haber escrito alguna parida, o muchas; en cualquier caso mas de las que debería haber habido. Muchas de Rosa Díez, varias de Lara. Un poco de cordura de Durán i Lleida empañado por el nacionalismo bobalicón. La vida sigue igual.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Puentes de papel

Reaparezco por aquí después de la picada de uno de nuestros queridísimos compañeros de lapidación. En referencia a su último comentario no creo que tenga tanta clase como la del maestro lapidador, pero bueno para cagarse en alguien tengo mi puntillo.

Esta entrada viene a colación de un trabajo de estos de la facultad en los que dices, are you fucking kidding me? Poniendo un poco en antecedentes aclaro que la asignatura se llama PUENTES y que está en el último año de carrera. ¿Qué podrías esperar de tal asignatura? Pues bien, ya me autorrespondo: esperas terminar sabiendo hacer un puto puente. Pero no podía ser así, es mucho mejor dar una introducción y como trabajo (que es la parte principal de la asginatura) las mayores chorradas posibles.



Un cálculo estructural pensaréis algunos, análisis a fondo de tipologías de puentes maquinaréis otros. Pues no, este gran profesor, los temas que acepta son las mayores gilipoyeces imaginadas para un trabajo de quinto de caminos. Una maqueta de un puente. Ésta si le pareció mucho más adecuada para el contenido de la asignatura, algo totalmente razonable. Pero algunos consideraréis que no es para tanto, pues bueno, estás "haciendo" un puente de papel/madera/carton/mierda, pero es que llegó a aceptar un cuadro... Sí, un puto cuadro pintorrejeado, colocándole su máxima nota. Está claro que si sabes hacer un cuadro de un puente es que eres ingeniero de caminos!

Puedes llegar a la conclusión de que este cabroncete no tiene muchas ganas de tener competencia luego en el mercado laboral, puesto que es director de una empresa. Pero para poder tener coartada echa la culpa al sistema por nuestra falta de conocimientos para dar esa asignatura, en lo cual lleva su razón, que los mamarrachos que hacen los planes de estudio deben estar bien pagados, pero eso no puede valer de escudo para tomar como despecho su asignatura y putearnos a los que la cursamos para "joder" a sus colegas.

Con esta pobre pero esperanzadora vuelta espero ir cumpliendo el objetivo del blog, lapidar.

El Deseado

jueves, 15 de diciembre de 2011

Un maestro de la lapidación


Como parece que últimamente aquí me meto yo y que, si antes no leía esto ni cristo, ahora le hacen el vacío hasta los lapidadores en sí, voy a poner algo por aquí que espero sea motivador para que nos pongamos a echar sapos y culebras por la boca y las teclas de aquí para delante. Y si no es así, a ver si me pongo a reclutar gente a la que le apetezca escribir, o que tenga exámenes, que cuando se tiene algo importante que hacer echamos mano de estas banalidades.

Si nos hacemos llamar lapidadores, cuanto menos tenemos que tener en cuenta a uno de los maestros de este noble arte y tomar ejemplo. No me refiero a otro que a Arturo Pérez-Reverte. He aquí un buen ejemplo de una lapidación perfecta. Sin más preámbulos os dejo con El cretino de la curva:

EL CRETINO DE LA CURVA

Ayer por la tarde estuviste a punto de matarme. Cabrón. Un descuido trágico puede tenerlo cualquiera, por supuesto. Pero ése no fue tu caso. Tomaba tranquilamente una curva cerca de mi casa, a poca distancia del puente de piedra y el bar de Marcelino, y apareciste de frente con tu Seat Ibiza negro -creí ver que estaba tuneado, pero no me dio tiempo a confirmarlo-, a más de cien kilómetros por hora en un lugar señalizado para sesenta. Ignoro el motivo de que pisaras la continua. Quizá la música que tal vez llevabas a toda pastilla te ponía caliente, haciéndote perder el sentido de la realidad de las cosas.

Quizá atendías por el teléfono móvil una llamada de tu churri, o estabas presionando el encendedor del coche para encender un pitillo. Puede ser, también, que la velocidad excesiva te hiciera perder un instante el control en la curva; aunque imagino que, tal como eres, esto último no lo admitirías nunca. Igual que tus coleguis y todas tus perras castas, tonto de mierda, te consideras un virtuoso del volante y rey indiscutible de esas carreteras por las que siempre circulas por encima del límite, pegado al guardabarros del coche inmediato y adelantando por la derecha.

El caso es que ayer por la tarde, figura del asfalto, pasaste más de un metro la continua y me viniste encima por el morro. Te encontré de pronto delante, tan cerca que tuve ocasión de ver tu careto: unos treinta años, cara de cenutrio bajuno, pelo muy corto y flequillo engominado en forma de cresta. Para resumir, uno de esos pavos que tecleas en Google las palabras macarra, bajuno y poligonero, y salen tu foto de carnet y la de la madre que te parió. Te asustaste, confiésalo, porque pegaste un volantazo mientras chirriaban tus neumáticos; y entre eso y mi desesperada maniobra para eludirte hubo tiempo de que volvieses a tu carril, pasando a dos metros de mi faro izquierdo.

Te fuiste de rositas, supongo que a la misma velocidad, en busca de otro a quien endiñársela. Dejándome con una doble frustración, fruto del primer impulso: no tener veinte años y la seguridad necesaria para dar la vuelta al coche y perseguirte hasta la primera gasolinera, y no llevar en el maletero una escopeta con plomos del doce. Ahora, en frío, me alegro de que no se diera ninguna de esas circunstancias; pero el reconcome de la frustración sigue dándome retortijones en la memoria. Por eso te dedico esta página.

A ver si te lo explico clarito, tonto del culo. Ya han estado a pique de matarme antes, varias veces. Igual se te hace raro; pero aparte el coche tuneado y la discoteca hay vidas que, si las administras y tienes suerte, dan algo de sí. Antes de que nos cruzáramos ayer por la tarde, asómbrate, me quisieron poner mirando a Triana con diversas herramientas y en varios idiomas. Fulanos negros, blancos, amarillos, cobrizos, o mitad y mitad. De todo, oyes. Te lo juro. Unos por casualidad y otros con ganas. Hasta en cierta ocasión, de jovencito, un fulano como un orangután empezó a tirarme navajazos en un puticlub de El Aaiún, y yo no tenía con qué; y si no llega a intervenir mi amigo el teniente Albaladejo rompiéndole la cara, me quedo allí listo de papeles.

Todavía trago saliva al acordarme. Pero no sólo personas, ojo. Una vez, volando entre Larnaca y Beirut -que están un poco más allá de Fuenlabrada-, pegó un rayo en el avión. No veas el acojone. Y hasta el mar, que es muy borde cuando se cabrea, lo intenta alguna vez. Imagínate: yo blasfemando, mojado hasta el ombligo y con las uñas sangrando, y él dale que te pego, viento y olas que te rilas. Pero tengo suerte, tío. Y aquí me tienes. Contándotelo.

Comprenderás, considerado eso, que habría tenido mucha guasa no palmar en Sarajevo ni en el golfo de León, por ejemplo, para que tú me dieras matarile en la curva del bar de Marcelino. Llevándome además, como última imagen, no un paisaje bonito, un cuerpo de mujer o el rostro de amigos y gente querida, sino tu estúpida cara de cretino con cresta engomada saltándose la continua. Haber visto en dos absurdos segundos mi vida -o la de cualquier ciudadano al que el azar hubiese puesto en mi lugar en ese momento- interrumpida, rota, truncada, aniquilada por un cateto irresponsable que perdía el control del volante porque iba con prisa por recoger a su Yenifer, pasado de copas o de lo otro, se creía Fernando Alonso con un Ferrari, o conducía distraído y rascándose los huevos. Así que, mira. Como soy un fulano más bien correoso, poco inclinado a poner la otra mejilla y a la compasión hacia quien no la merece, espero que no te tomes a mal, dadas las circunstancias, dos detalles personales: que me cisque en tus muertos más frescos, y que desee con toda sinceridad, ya que amas la emoción automovilística, que uno de estos días pongas el coche a doscientos cuarenta, o lo que dé de sí, y te estampes contra una pared. Chof. Tú solo, o sea. Sin implicar a nadie. Hijo de la gran puta.




Nada más, a ver si nos animamos y echan chispas nuestras teclas. Y a ver si lo hacen con esta clase.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Género y Génera


Queridos y queridas lectores y lectoras de este blog que dichosos y dichosas cada día os disponéis a dejar por cinco minutos vuestras tareas para dedicarlos a leer nuestras tonteridas, esta entrada está dedicada a vosotros y vosotras, aunque sé que sois pocos y pocas.

Espero que no se moleste nadie si digo que la frase anterior es la gilipollez más grande que he escrito en mi vida, pero la he escrito yo y supongo que tengo propiedad para juzgar mis propias acciones, de hecho eso se llama autocrítica. De todas formas, si alguien se ha ofendido con mis palabras tiene vía libre para denunciarme a la policía o al policío si lo prefiere.

No sé si ahora estará de moda la invención deliberada de palabras o está habiendo un reconstrucción del lenguaje; personalmente creo que hay una epidemia de gilipollez quie se extiende hasta colectivos de personas que siquiera tienen argumentos convincentes que apoyen su propia mamarrachada.
Últimamente un servidor, que desde que tienen un poco de criterio ha tenido claro que sus principios están coloreados de liberalidad en su mayor parte y no de conservadurismo o ideas autárquicas, está oyendo apelativos hacia su persona como "anticuado", "machista", o incluso "facha" o "pssss"..., y todo por expresar determinadas ideas que, desde una perspectiva personal, baso en lo que creo que es el sentido común y la lógica, y no desde ideas que tengan que ver lo más mínimo con el machismo, el fascismo, el conservadurismo y demás -ismos.

Si he de ser sincero, en un principio no me mostraba ni a favor ni en contra de todo ese rollo del género y la génera. De verdad, no me parecía un tema digno de debate o argumetal para nada. La alteración neurótica ha sido posterior, cuando he podido comprobar en repetidas ocasiones que, por desgracia y como casi todo en esta perra vida, este asunto se está llevando al extremo y lo que es peor, al ridículo; y de los extremismos doy fe que nunca he sido partidario.

A decir verdad, ahora tampoco pienso que esto sea un tema digno de una discusión subida de tono, o bajada, pero como parece que por cojones esto tiene que estar en el candelero y cuando menos te lo esperas te pegan un tirón de la lengua y te palpan las gónadas, pues no te queda otra que pronunciarte al respecto.
Como casi todo lo que me va encabronando a menudo, encuentro las máximas expresiones de bobería, inmadurez, estupidez y defensas inargumentadas en mi querida facultad. Suelen ser asuntos de la realidad en general los que me encienden, pero es que en esta facultad parece que estamos concentrada la muestra más significativa de soplapollez humana.
De verdad, hay una tendencia social determinada y nos tenemos que ver obcecados a seguirla para tener contentos a todos..., y a todas, que casi se me olvidaba.
He visto a profesores ya con años de experiencia que en sus clases deben dirigirse a todos y a todas por cojones, y se nota que lo hacen forzados... normal, no lo han hecho en su puta vida pero ahora si no se dirigen a todos y todas, una puede levantarse y abandonar la clase aludiendo que no siente que la clase se esté dirigiendo a ella.

¿De verdad os sentís discriminadas si en absolutamente todos los ámbitos de la vida no hacen distinción en una puta vocal? A mí esto me parece increíble y totalmente infundado y no, no soy un machista, ni estoy en contra de la igualdad entre sexos, aunque para empezar, NO SOMOS IGUALES; y esto no alude a la superioridad de ninguno de los dos sexos, si no a la mera diferencia, pero empezando por la biología ya podemos calentarnos la cabeza todo lo que queramos que ni a nosotros nos van a crecer tetas ni a vosotras rabo.

Mucha de la gente que defiende esta absurda distinción podrá decir que mis argumentos son parcos y simplones, pero no puedo utilizar otros cuando me han llegado a decir que el lenguaje es algo inventado por y para los hombres y a hacerme generalizaciones absurdas que insinúan que todos y cada uno de los hombres vivimos para joder a la mujer. Esto que me han dicho a mí es un caso particular y no tengo por qué generalizar; sé que hay mujeres que luchan por sus derechos con creces, y lo hacen porque saben que lo merecen y son capaces, pero no porque se sienten víctimas de todo el mundo; además lo hacen sin afán de joder a los demás, porque también he tenido que escuchar, dicho directamente hacia mi persona, que con lo que han sufrido y siguen sufriendo si ahora los hombres nos jodemos y sufrimos no pasa nada. Perdonad que lo diga así, pero desear el sufrimiento de los demás no es buscar igualdad y además es de tener maldad y ser un/a hijo/a de puto/a con todas las letras.

Acerca de todo esto, estoy seguro que seguiremos escuchando por mucho tiempo eso de si "si una mujer se acuesta con muchos es una puta y si un hombre hace lo mismo es un machote", "una zorra es una puta y un zorro es un tío listo", "un coñazo es algo tedioso y algo cojonudo es la leche" y demás argumentos con esa fuerza de convicción de la que hablaba antes.

Por desgracia, estamos condenados a mantener este soso debate hasta que el mundo se acabe porque, si bien es verdad que hace unas décadas había opresión generalizada a la mujer y actualmente sigue habiendo cafres que se apoyan en esas ideas opresoras, hoy día sigues siendo motivo de victimismo por una parte y motivo de apoyo a ideas deleznables por otra. Y si ahora nos basamos en ideas de hace cuarenta años para justificar según qué cosas, dentro de ortos cuarenta nos basaremos en las mismas para justificar otras, y serán de ochenta años para atrás, y por mucho que esto cambie, nunca será suficiente y se seguirá luchando absurdamente mientras otros y otras lo hacen de verdad.

En otras palabras, que gilipollas y gilichochos habrá siempre. A ver si petara el planeta el año que viene y reinventamos un poco la raza humana, porque cada vez damos más pena. Acabaremos por convertirnos en el Homo y Mujerus Sincerebrus.

Sé que todo esto que he dicho me podría acarrear insultos de todo tipo, pero también sé que esto lo leemos cuatro gatos, así que estoy tranquilo.

Les habló un puto zorro arpío.