lunes, 18 de julio de 2011

Leire Pajín y la igualdad

Muchos son los chistes sobre Leire Pajín en Intereconomía. En el fondo no se les puede culpar, porque siendo diputada desde los 22 años y con ese apellido, quien quiera puede hacerle mucho daño. ¿Cómo llegó a ser diputada tan joven? Porque es una intelectual.


Lo fácil sería decir que mamá y papá Pajín eran militantes con un puesto relevante dentro del Partido Socialista en Valencia, sería lo fácil y además lo cierto. Pero no nos gusta lo cierto, y vamos a decir que es por méritos propios.

La señorita Pajín, señorita que es muy coqueta como se muestra en la imagen, tiene una manera peculiar de hacer política.
“Zapatero me lo pidió mirándome a los ojos”.
¿Hace falta algo más? Pajín, como mujer que es, tiene un grado de empatía superlativa (como diría Eduardo Inda) y le basta con poner morritos o echarte una mirada felina salvaje para saber lo que quieres.

Como la vida es tan hija de puta irónica, resulta que la muchacha fue nombrada Ministra de Igualdad, un ministerio que se creó prácticamente para ella. Se puede decir que nació para presidir ese ministerio, igual que Cristiano Ronaldo fue engendrado para jugar en el Real Madrid. Y gracias también a nuestro presidente y su política de paridad, Leire puede luchar por su país y por vosotras nosotros.

Nadie conoce los méritos de Pajín para ser Ministra y cobrar 13.000 euros al mes. En general nadie conoce los méritos de ningún ministro ni los del propio presidente, pero es otro tema. Tiene un Ministerio en donde no hace nada, solo decir chorradas como esta:
"Estamos haciendo muchas cosas, poner una serie de medidas para evitar que ese paro crezca. De hecho, el 2o dato de hoy, es que ha aumentado el paro pero es el tercer mes que deja de crecer. Esto pone de manifiesto, parece, que estamos intentando frenar la tendencia".
Está en el gobierno gracias a la bendita paridad. Que está genial que haya igualdad, pero entre hombres y mujeres; no entre personas inteligentes y personas retrasadas. Tener que meter con calzador a un/a idiota simplemente para que decir que estadísticamente es una sociedad más justa, es de ser gilipollas. Yo me cago en la discriminación positiva y en el retrasado que dedujo y convenció al resto de que para que haya igualdad hay que bajar la exigencia a niveles ínfimos para que hasta el más retrasado pueda optar a todo. Y así nos va. El mundo al revés, donde el ciego vigila como los ignorantes conspiran.

Esto confirma mi teoría sobre los gilipollas, la política y como éstos llegan a puestos relevantes. Pero será en otra ocasión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario